Aida Espinosa
El Sistema Michoacano de Radio y Televisión, el Instituto Electoral de Michoacán y el Instituto Nacional Electoral, signaron este viernes un convenio de colaboración para inculcar en la audiencia del Canal oficial del estado, valores cívicos durante el proceso electoral.
David Delgado Arroyo, vocal ejecutivo del INE, señaló que este es el proceso electoral más grande de la historia democrática de México, pues se disputan 8 mil 300 cargos a nivel nacional.
Indicó que el convenio abre la posibilidad de debates, capacitaciones, conferencias talleres, difusión, asesorías y exposiciones en la contienda.
«Es muy relevante que además de ser las elecciones más grandes de la historia, sean también las elecciones más explicadas de la historia, para que la ciudadanía pueda informarse, garantizar su derecho a la información en el sentido de conocer todos los detalles para poder generar la cadena de confianza en las elecciones para que puedan tener conocimiento de cada uno de los pasos quedamos las autoridades federales para el sufragio libre», comentó.
En su intervención, el presidente del IEM, Ramón Hernández Reyes, Indicó que el sistema michoacano ha sido un organismo generoso con el Instituto Electoral del estado, pues en procesos electorales anteriores se transmitieron los debates de los aspirantes a la gubernatura del estado, además de difundir las actividades electorales en el estado.
«Implica una exigencia de la ciudadanía, de que estén más informados y más capacitados para poder emitir un voto razonable», expresó.
Por su parte el asesor de la Coordinación General de Comunicación Social, Adán García Cervantes, señaló que la democracia se construye en prácticas de convergencia como la firma de este convenio.
Y es que, dijo, en el ámbito de la comunicación, las nuevas tecnologías de comunicación, en especial las redes sociales, han sido terreno fértil para la mala información a través de las fake news, las Cuáles son los polarizan a la sociedad y debilitan a las instituciones.
«Ese discurso antisistema tiene su origen en gran medida, en una cultura política qué hizo de la confrontación su práctica común. Es decir sustentamos el debate público en posturas irreconciliables, cerrado al entendimiento de los argumentos del otro y negado a cualquier posibilidad de empatía», agregó.