Tere Vallejo
En una votación marcada por divisiones internas, el Congreso de Michoacán aprobó la Reforma Judicial estatal con 30 votos a favor, ocho en contra y dos diputados ausentes.
Esta reforma convierte al estado en el primero en armonizar su legislación local con la reciente reforma constitucional federal en materia judicial.
Sin embargo, el proceso estuvo rodeado de críticas y advertencias de legisladores de diversas fracciones.
Vanessa Caratachea Sánchez, diputada del PAN, fue una de las primeras en manifestar su oposición, argumentando desde el inicio de la discusión su desacuerdo con la propuesta.
En la misma línea, la diputada Belinda Hurtado Marín, de la Representación Parlamentaria, expresó sus reservas, señalando que la reforma judicial de Michoacán difiere de la federal y que no debería aprobarse en los términos actuales.
Por otro lado, el diputado del PT, Baltazar Gaona, respaldó la iniciativa, argumentando que es urgente democratizar el Poder Judicial del estado.
Afirmó que la reforma permitirá una mayor participación ciudadana en los procesos judiciales y fortalecerá la imparcialidad de las instituciones.
A pesar del apoyo, la discusión estuvo marcada por advertencias legales.
Adriana Campos Huirache, diputada del PRI, expresó su preocupación por el riesgo de incurrir en desacatos judiciales, ya que, según afirmó, los legisladores no fueron notificados de los amparos que se interpusieron contra la reforma.
Esto podría derivar en consecuencias legales si no se maneja adecuadamente la situación.
La aprobación de la Reforma Judicial en Michoacán representa un paso importante en el proceso de adaptación a las nuevas disposiciones federales.