Tere Vallejo
Durante la presentación el libro Corrupcionario Mexicano se mencionó que la corrupción, acompañada de la impunidad, oxida todo y que los diputados y diputadas michoacanas tienen la oportunidad histórica de presentar un Sistema Estatal Anticorrupción impecable que regrese la confianza de la sociedad en las instituciones.
Alejandro Legorreta, coautor del libro, celebró que les hayan abierto las puertas del Congreso para la presentación del texto y la presencia de los ciudadanos por el interés presentado por ese tomo.
Cuando los ciudadanos se coordinan, dijo, se logran cosas extraordinarias y hay millones que están trabajando para transformar el país.
Indicó que el próximo 18 de julio iniciará el Sistema Nacional Anticorrupción y se contará con las bases institucionales para combatir una epidemia que tanto daño le está haciendo a México porque la corrupción acompaña de la impunidad oxida todo y en Michoacán los diputados tienen la oportunidad histórica de entregar un Sistema Anticorrupción impecable que haga que la gente vuelva a confiar en las instituciones públicas.
El diputado Daniel Moncada dijo que Corrupcionario Mexicano es un compendio de 300 conceptos muy bien estructurados, “y se logró sistematizar lo que ya es hoy un problema sistémico en el país; la corrupción”.
Agregó que se niega a creer que la corrupción sea un problema cultural porque entonces “sería el final de nuestra sociedad, es un problema sistémico y es la más grave de nuestras enfermedades”.
Recordó que hace unos días el Congreso aprobó lo que será el Sistema Estatal Anticorrupción el cual, desde su óptica, se puede convertir en más burocracia, en más presupuesto tirado a la basura o en el gran motor de un estado que es la tercera entidad más corrupto del país.
De acuerdo con la dinámica de la presentación, cada uno de los legisladores eligió un tema del libro y, en este sentido, a la diputada Brenda Fraga Gutiérrez le tocó desarrollo social y afirmó que, como lo señala el texto, este se convierte “en una lista de beneficiarios de mi partido, mis conocidos y dejamos de lado un diagnóstico serio de lo que representa el ataque a la pobreza”.
A su vez a la diputada Yarabí Ávila González le tocó el tema licitación amañada o a modo, al cual el tomo presentado la define como un proceso arreglado para que el cuate del político en turno venda productos o servicios al gobierno o directamente a la ciudadanía y haga su millonaria ronchita en las campañas políticas.
Y Ávila González expresó que eligió ese tema porque ha tratado de buscar la claridad a través de la Auditoría Superior de Michoacán y mediante la llamada auditoría forense y encontrar respuesta a las preguntas que “nos hemos hecho estos años”.
Pero la licitación para esa auditoría forense no respetó lo que dice el decreto y no fue nacional sino estatal y eso significa que se está haciendo una licitación amañada y la ganarán amigos para crear una cortina de humo.
Mario Armando Mendoza Guzmán eligió la deuda pública a la que el libro califica como tarjeta de crédito de la clase política que acabamos pagando todos. Este concepto, señaló Mendoza Guzmán, engloba gran parte del problema que tiene Michoacán cuya deuda es de 40 mil millones de pesos.
Se podrá decir que inició con alguien que terminó con alguien, pero “el tema es que no ha terminado y sigue habiendo ex funcionarios que desviaron recursos y que no han sido castigados”.