El diputado local exigió al ex gobernador de Michoacán, congruencia y ética, y le pidió tener memoria porque fue el PRI quien construyó y fortaleció su carrera política.
Morelia, Mich., El diputado del Partido Revolucionario Institucional (PRI), Mario Armando Mendoza Guzmán reprobó la actitud del ex Gobernador de Michoacán Fausto Vallejo Figueroa, tras la serie de descalificaciones realizadas contra el Presidente de la República, Enrique Peña Nieto y el líder nacional del tricolor, Enrique Ochoa Reza.
Aseveró que resulta “desleal y antiético”, la serie de comentarios negativos contra el partido que lo colocó cuatro veces como presidente municipal de Morelia y posteriormente en la Gubernatura del Estado, último cargo que no concluyó por problemas de salud y en donde salieron a relucir una serie de señalamientos en su contra, que bajo ninguna circunstancia el PRI avalará.
El diputado local llamó a la coherencia a Fausto Vallejo Figueroa, al recordarle que toda su carrera política la construyó y fortaleció de la mano del partido que lo respaldo en los momentos de mayor dificultad para el estado durante su mandato, tan irregular administrativa y legalmente.
Le recordó que el presidente de la Republica, Enrique Peña Nieto rescató al estado de terminar colapsado, luego de que Vallejo Figueroa mostrara su incapacidad física y falta de ética para atender las necesidades de los michoacanos, defraudará la confianza de los ciudadanos y el partido.
El presidente de la República, expuso el diputado local, priorizó el interés ciudadano, destinó recursos humanos y económicos a Michoacán, para sacarlo del hoyo en que se sumió por la mala administración del Gobierno de Fausto Vallejo y anteriores gestiones estatales.
El apoyo otorgado por el Gobierno Federal y el partido, aseguró, no solo se dio en el aspecto administrativo de su mandato municipal y gubernamental, sino que fue más allá al respaldarlo en los momentos difíciles que enfrentó en su vida personal y salud.
Afirmó categóricamente que ni el partido, ni sus integrantes serán objeto de ataques de personas que no tienen memoria, ética, ni vergüenza, y que hoy se les hace fácil agarrar a este instituto político como su punto de partida por no convenir a sus intereses políticos actuales.