Aida Espinosa
Este miércoles entró en vigor el nuevo Reglamento de Tránsito y Vialidad del municipio de Morelia, una actualización normativa impulsada por el Ayuntamiento para responder a las necesidades actuales de movilidad y fortalecer la seguridad vial con un enfoque preventivo, humano e incluyente. La reforma armoniza la legislación municipal con la Ley General de Movilidad y Seguridad Vial y la Ley Estatal.
Uno de los cambios más importantes es que se consolida la jerarquía de movilidad, otorgando prioridad a peatones, ciclistas, personas adultas mayores, personas con discapacidad y otros grupos vulnerables. Además, se refuerza la protección de rampas, cajones de estacionamiento y espacios destinados a personas con discapacidad, promoviendo una cultura de accesibilidad y respeto en la vía pública.
El nuevo reglamento también incorpora, por primera vez, disposiciones específicas para la circulación de vehículos eléctricos, scooters, monopatines, bicicletas y triciclos, estableciendo derechos, obligaciones y medidas de seguridad para quienes utilizan estos medios de transporte. Asimismo, se armoniza el operativo «Conduce Sin Alcohol» con la Estrategia Nacional de Alcoholimetría, mediante la instalación de puntos de revisión permanentes y periódicos para detectar conductores bajo los efectos del alcohol.
Entre las nuevas disposiciones destaca también la creación de un procedimiento para el retiro y aseguramiento de vehículos abandonados o en estado de chatarra, con el propósito de recuperar espacios públicos. Además, todas las infracciones serán atendidas bajo el modelo de Justicia Cívica, garantizando el derecho de audiencia ante jueces cívicos municipales y aplicando medidas preventivas y educativas cuando se trate de adolescentes.
El Ayuntamiento de Morelia subrayó que las sanciones contempladas en el reglamento tienen un carácter preventivo y no recaudatorio, ya que responden a factores de riesgo identificados en hechos de tránsito. La autoridad exhortó a la ciudadanía a conocer las nuevas disposiciones, recordando que la seguridad vial es una responsabilidad compartida y que el conocimiento de la norma contribuye a prevenir accidentes y a construir una movilidad más segura, ordenada e incluyente para todos.




































































