Aida Espinosa
La Iglesia Católica en México está de luto. Este jueves se confirmó el fallecimiento de Monseñor Carlos Garfias Merlos, quien fuera Arzobispo de Morelia y recientemente se había convertido en Arzobispo Emérito.
Fue la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM) la que dio a conocer la noticia a través de una esquela oficial.
«Con esperanza en la Resurrección, comunicamos que nuestro querido hermano ha sido llamado a la Casa del Padre. Damos gracias a Dios por el testimonio de su vida, su ministerio episcopal y su generoso servicio a la Iglesia».
Michoacano de origen, nacido en Tuxpan el 1 de enero de 1951, Garfias Merlos dedicó más de 50 años de su vida al sacerdocio. Fue ordenado en 1975 y a lo largo de casi tres décadas como obispo encabezó las diócesis de Ciudad Altamirano, Nezahualcóyotl, Acapulco y, finalmente, Morelia.
Llegó a la capital michoacana en noviembre de 2016, en sucesión de Alberto Suárez Inda, y permaneció al frente de la Arquidiócesis hasta el pasado 19 de enero de 2026, cuando el Papa León XIV aceptó su renuncia al cumplir 75 años.
Durante su ministerio en Michoacán se distinguió por ser una voz activa a favor de la paz y la reconciliación, por su cercanía con las comunidades afectadas por la violencia y por impulsar el diálogo con diversos sectores. En la CEM se desempeñó como vicepresidente de 2018 a 2021.
Apenas hace unos días había celebrado su misa de despedida en la Catedral de Morelia, donde agradeció a los fieles por haber caminado junto a él. Su lugar fue tomado por Monseñor José Armando Álvarez Cano.
Hasta el momento la Arquidiócesis no ha dado a conocer el programa de funerales, aunque se prevé que sea homenajeado en la Catedral Metropolitana.
«Dichosos los que escuchan la Palabra de Dios y la ponen en práctica» (Lc 11,28), cita la esquela con la que se despide al prelado.
Descanse en paz.





































































